ACTUALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PREVENTIVOS DE LOS EEUU. SUS RECOMENDACIONES PARA LA DETECCIÓN DE CÁNCER DE MAMA

El proyecto de directrices actualizadas para la detección del cáncer de mama emitidos por los Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) se mantienen sin cambios desde la revisión de 2009.

La actualización reitera que la mamografía es más beneficiosa para las mujeres de 50 a 74 años de edad y que para las mujeres de 40 a 49 años se deben tomar decisiones individuales sobre la detección, en colaboración con sus médicos.

“Lo que estas recomendaciones están reafirmando es que la mamografía es una herramienta importante en la prevención de muertes por cáncer de mama”, dice Kirsten Bibbins-Domingo, PhD, MD, vice-copresidente de la USPSTF. Las mujeres de 50 y 74 años “son las que tienen más probabilidades de beneficiarse de ella, por lo que se recomienda el cribado bienal en este grupo de edad.”

Para las mujeres de 40 a 49 años, la decisión debe incluir un enfoque más individualizado que evalue los beneficios potenciales y los daños potenciales.

“Creemos que las mujeres deben ser conscientes de los beneficios y los daños potenciales y ser guiada para tomar una decisión en base a sus propios valores y preferencias,” Dr Bibbins-Domingo toldMedscape Medical News.

En las mujeres de 40 a 49 años la mamografía puede reducir el riesgo de morir por cáncer de mama, pero el número de muertes evitadas es mucho menor que en las mujeres de edad, y el número de pruebas de falsos positivos y las biopsias innecesarias es mayor.

En la actualización, el UPSTF reafirma su posición de que, para las mujeres mayores de 75 años, la evidencia es insuficiente para evaluar los riesgos y beneficios de la mamografía de cribado.

El proyecto de directrices actualizadas y documentos de apoyo están disponibles para comentarios del público hasta el 18 de mayo, sobre el sitio web USPSTF

Publicado el día 20 abril 2015

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¿Cómo prevenir el cáncer de ovario?

La mejor manera de actuar sobre un cáncer potencialmente mortal es prevenirlo. Para ello se debe comprender la etiología y la patogenia, es decir, la causa por la que se produce y el mecanismo por el que se desarrolla.

Doctor, ¿qué sabe acerca del cáncer del ovario?

  • ¿Frecuencia? Unos 22.000 casos por año en los Estados Unidos.
  • ¿Incidencia? 12/100.000 mujeres / año.
  • ¿Patología? Hay muchos tipos y subtipos según la histología o la genética.
  • ¿Etiología? No se sabe, con excepción de algunos tipos de cáncer que son de mutaciones genéticas o familiares.
  • ¿Pronóstico? Depende sobre todo del tipo.
  • ¿Cómo se hace el diagnóstico? Mediante la biopsia del tumor, a menudo tarde.
  • ¿Se puede hacer cribado? Desafortunadamente, no.
  • ¿Cómo tratarlo? Mediante extirpación quirúrgica, si es posible, o con quimioterapia.
  • ¿Resultados? Pobre para los casos avanzados, que son la mayoría. Más de 14.000 mujeres estadounidenses con cáncer de ovario mueren anualmente, un 65% de estas pacientes. Mal.
  • ¿Progresamos? Realmente no. Las tasas de mortalidad no han cambiado mucho en unos 50 años.

Patogenia y prevención.

Son muy importantes y la razón de la columna de hoy. Históricamente, la patogenia de la mayoría de los cánceres ováricos nunca ha sido bien entendida. Incluso las células de origen han tenido poco sentido para mí como patólogo. Luego, en 2004, un artículo de los profesores Shih y Kurman, de la Universidad Johns Hopkins, dividió los cánceres ováricos en tipos I y II. El tipo I incluye varias variedades histológicas, a menudo se asocia con alteraciones BRAF y KRAS y es el menos maligno. El tipo II se asocia con alteraciones de p53 e incluye los carcinomas serosos malignos más comunes. Los trabajos publicados posteriormente han demostrado que el epitelio de revestimiento de las trompas de Falopio adyacentes, especialmente sus fimbrias, puede dar lugar a la transformación maligna con formación, siembra, invaginaciones y quiste dentro del ovario adyacente, provocando así el cáncer de ovario.

Realizando salpingectomias bilaterales (quitando ambas trompas) antes de que ocurra este proceso podría prevenirse el cáncer seroso de ovario. A fin de que este enfoque clínico sea validado por los métodos científicos habituales, necesitamos ensayos clínicos prospectivos, aleatorizados, con números lo suficientemente grandes como para dar lugar a potencia estadística. Los ensayos de prevención de una enfermedad con baja incidencia a menudo requieren de un gran número de participantes durante un largo período de tiempo; publicación, validación mediante ensayos, aprobación del Comité, pautas publicadas y adopción como estándar de la práctica clínica. En otras palabras, eso significa décadas.

“N de 1” multiplicado por 700, 000.

Si yo fuera una de esas 700.000 mujeres estadounidenses que se someten a la ligadura de trompas cada año para evitar el embarazo, con mucho gusto me ofrecería para mi estudio con una n de 1 (número de pacientes estudiados sólo 1). Quitar mis trompas de Falopio pero dejar los ovarios aparentemente normales. Los riesgos son muy bajos; los costos podrían ser moderados y potencialmente enormes los beneficios.

La salpingo-ooforectomía profiláctica, a menudo durante la histerectomía, se ha practicado durante décadas. Muchos estudios han demostrado que, a pesar de la prevención de cáncer de ovario de este modo, la mortalidad general está significativamente incrementada con la ooforectomía, principalmente mediante el aumento de las enfermedades cardiovasculares. Los ovarios tienen muchas funciones, especialmente produciendo óvulos y hormonas beneficiosas. Según mis conocimientos, las trompas de Falopio tienen solamente una finalidad: capturar óvulos del ovario para su viaje a la cavidad endometrial donde puede ocurrir la implantación de un óvulo fertilizado. Por lo tanto, dejo mis ovarios normales pero digo adiós a mis trompas de Falopio. Esa es mi opinión.

Dr. George Lundberg.

Medscape. Publicado el 9 de abril de 2015

Angelina Jolie se ha extirpado sus ovarios contra el cáncer

Dos años después de anunciar su doble mastectomía profiláctica, la superestrella del mundo Angelina Jolie ha anunciado que se ha sometido a salpingo-ooforectomía profiláctica, es decir, que se ha extirpado sus ovarios y las trompas de Falopio como medida preventiva contra el cáncer. Jolie es portadora de la mutación BRCA1, que se asocia con un riesgo estimado de 87% mayor de cáncer de mama y un 59% de riesgo para el cáncer ovárico. Ella ha perdido muchos parientes femeninos por cáncer (madre, abuela, tía). Como anteriormente, Jolie hizo su anuncio a través de un artículo de opinión en el New York Times, manifestando su deseo de que las mujeres en riesgo conozcan las opciones disponibles. Tras sus anteriores declaraciones en el New York Times revelando por primera vez es era portadora de la mutación BRCA1 se produjo un importante incremento de esta prueba. Este hecho ilustra “el profundo impacto que figuras conocidas como Jolie pueden conseguir en la conciencia pública sobre temas de salud,” comentó Jacques Raphael, MD, clinical fellow del Odette Sunnybrook Cancer Center de Toronto. A este hecho se le ha denominado el “efecto de Angelina Jolie”. Tras su última cirugía, Angelina Jolie comentó en el New York Times que llevaba tiempo planeando esta cirugía preventiva para eliminar sus ovarios y trompas de Falopio. “”Es una cirugía menos compleja que la mastectomía, pero sus efectos son más graves, escribe, ya que provoca una menopausia forzada. Me estuve preparando físicamente y emocionalmente, discutiendo las diferentes opciones con los médicos, investigando posibilidades de medicina alternativa y valorando el uso de hormonas de sustitución mediante estrógeno o progesterona”.
Pero tras los seguimientos regulares normales de CA-125 (un marcador de proteína asociado con el cáncer de ovario) evidenció elevación de una serie de marcadores inflamatorios, lo que “podría ser un signo de cáncer”. Ni la exploración ni la ecografía encontraron lesión. El PET-TAC tampoco evidenció tumor. “Para mi alivio, afirma Jolie, aún tenía la opción de quitarme los ovarios y las trompas de Falopio y optaron por hacerlo”. Jolie resalta que la cirugía profiláctica no es la única opción, y algunas mujeres deciden tomar anticonceptivos orales o medicamentos alternativos combinados con frecuentes controles. “No hice esto únicamente porque llevo la mutación del gen BRCA1, sino porque también deseo que otras mujeres puedan conocer esta situación. Un BRCA positivo no significa siempre cirugía” afirma.”En mi caso, tanto los médicos orientales como los occidentales consultados acordaron que la cirugía para quitar mis trompas y los ovarios era la mejor opción, porque además del gen BRCA, tres mujeres de mi familia han muerto de cáncer”. “Mis médicos me recomendaron la cirugía preventiva una década antes de la aparición más temprana del cáncer en mis parientes femeninos. El cáncer de ovario de mi madre fue diagnosticado cuando tenía 49 y tengo 39″. La reducción del riesgo de cáncer en pacientes con mutaciones BRCA1/2 fue confirmada en el año 2009 por un metanálisis de 10 estudios (J Natl Cancer Inst. 2009; 101:80-87). Este metanálisis encontró que la salpingo-ooforectomía profiláctica reduce el riesgo de cáncer de mama en 50% y el riesgo de cáncer de ovario y de trompa de Falopio en un 80% en las mujeres que tienen mutaciones en el gen BRCA1 o BRCA2. En palabras de Timothy R. Rebbeck, PhD, profesor de Epidemiología de la Universidad of Pennsylvania, este estudio cuantifica la reducción del riesgo de cáncer y es el estudio más autorizado hasta la fecha. En el mismo sentido, Maurie Markman, MD, profesor clínico de Drexel University College of Medicine y vicepresidente senior de asuntos clínicos en los centros de tratamiento del cáncer de Estados Unidos en Filadelfia, dijo: “basado en lo que se ha divulgado, incluyendo no sólo las anormalidades genéticas, sino también la historia familiar de cáncer, la decisión de Ms Jolie era apropiada como estrategia eficaz documentada para disminuir el riesgo para el desarrollo de cáncer de mama y ovario. La extirpación de los ovarios no es 100% efectiva como una estrategia de prevención de cáncer, sin embargo disminuye el riesgo de por vida por al menos un 80%.

Fuente: Medscape 27 de marzo de 2015