UN FÁRMACO PARA LA HIPERTENSIÓN PUEDE MEJORAR LA SUPERVIVENCIA DE LAS PACIENTES CON CÁNCER DE OVARIO

IMPACTO CLÍNICO DE LA BETA-BLOQUEANTES SELECTIVOS Y NO SELECTIVOS SOBRE LA SUPERVIVENCIA EN PACIENTES CON CÁNCER DE OVARIO
Artículo publicado on line el 24 de agosto 2015

Ginecólogos del Hospital M.D. Anderson, de Houston, junto con otros centros americanos dedicados al diagnóstico y tratamiento del cáncer, han publicado recientemente que los beta-bloqueantes, fármacos dedicados al tratamiento de la hipertensión podrían prolongar la supervivencia de las pacientes afectas de cáncer epitelial de ovario.

Estos autores realizaron un estudio multicéntrico con 1425 mujeres enfermas de cáncer de ovario. Se realizaron comparaciones entre las pacientes que utilizaban beta-bloqueantes durante la quimioterapia y las que los utilizaban.

La edad media de las pacientes en el estudio fue de 63 años (rango, 21-93 años). La muestra incluyó a 269 pacientes que recibieron bloqueadores beta. De ellas, 193 (71,7%) estaban recibiendo agentes selectivos de los receptores beta-1-adrenérgicos, y el resto de los pacientes estaban recibiendo antagonistas beta no selectivos. La principal indicación para el uso de beta-bloqueantes fue la hipertensión, pero también incluyó la arritmia y el infarto de miocardio. Para las pacientes que recibieron cualquier betabloqueante, la mediana de la supervivencia global (SG) fue de 47,8 meses frente a 42 meses para las no usuarias (P = 0,04). La mediana de SG basada en la selectividad del receptor beta-bloqueante fue 94,9 meses para los que recibieron betabloqueantes no selectivos frente a 38 meses para los que recibieron agentes selectivos de los receptores beta-1-adrenérgicos (P <0,001). La hipertensión se asoció con disminución de la supervivencia en comparación con la no presencia de hipertensión en todos los grupos. Sin embargo, incluso entre las pacientes con hipertensión, se observó mejor supervivencia en las usuarias de un betabloqueante no selectivo en comparación con las no usuarias (38,2 meses frente a 90 meses; p <0,001).

CONCLUSIÓN
El uso de betabloqueantes no selectivos en pacientes con cáncer epitelial de ovario se asoció con mejor supervivencia global. Estos hallazgos pueden tener implicaciones para los nuevos enfoques terapéuticos en este tipo de cáncer ginecológico.

Jack L. Watkins Ph, et al.
Cáncer. © 2015 Sociedad Americana del Cáncer.

Anuncios

LA PÍLDORA HA EVITADO 400.000 CASOS DE CÁNCER DE UTERO

Roxanne Nelson, RN, BSN
05 de agosto 2015

Según reafirma un nuevo meta-análisis publicado el día 5 de agosto de 2015 en la revista The Lancet Oncology, los anticonceptivos orales pueden reducir sustancialmente el riesgo de desarrollar cáncer de endometrio, especialmente cuando se utiliza durante al menos 5 años.
Según las estimaciones del Grupo de Colaboración en estudios epidemiológicos sobre cáncer endometrial, en los países con alto nivel de ingresos los anticonceptivos orales han evitado desde 1965 hasta el 2014 cerca de 400.000 casos de cáncer de endometrio, incluidos unos 200.000 en la última década,.
Para investigar la asociación entre el uso de anticonceptivos orales y el posterior riesgo de cáncer de endometrio se utilizaron datos de 36 estudios epidemiológicos internacionales que participaron 27.276 mujeres con y 115.743 mujeres sin cáncer de endometrio.
En general, el riesgo de cáncer de endometrio fue significativamente menor en las mujeres que habían usado anticonceptivos orales que en las que nunca los habían utilizado (riesgo relativo [RR], 0,69; 95% intervalo de confianza [IC], 0,67-0,72).
Cuanto más larga sea la duración de su uso, menor es el riesgo de cáncer. Para las mujeres que los utilizaron durante 10 a 15 años (media, 11,8 años), el riesgo relativo de cáncer de endometrio se redujo a la mitad que en las no usuarias (RR: 0,52; IC del 95%, 0,48-,50).
Este efecto protector persiste durante al menos 30 años después de cesar el uso de anticonceptivos y no depende de la dosis de estrógeno en la formulación anticonceptiva ni de las características de la mujer en particular, como la paridad, el peso corporal, el estado menopáusico, el uso de la terapia hormonal para la menopausia, el tabaquismo, la edad de la menarquia, el origen étnico, y el consumo de alcohol.
Además investigaciones previas ya habían demostrado que la píldora también protege contra el cáncer de ovario y colorrectal, por lo que podemos concluir que a largo plazo la píldora reduce el riesgo de contraer cáncer.
Aunque se han descrito efectos adversos potencialmente graves asociadas con su uso, incluidos los efectos cardiovasculares, como trombosis venosa y el accidente cerebrovascular, y un aumento en el riesgo de cáncer de mama y de cuello uterino, un informe de evaluación de tecnologías sanitarias ha evaluado el balance riesgo-beneficio concluyendo “que hay un beneficio neto de uso de anticonceptivos orales.”
De estos resultados se define que es importante proporcionar a una mujer con “información sobre los riesgos y beneficios y sobre otros métodos anticonceptivos para que pueda tomar una decisión informada”,
Lancet Oncol. Publicado en Internet el 5 de agosto de 2015.