CÁNCER DE MAMA Y EMBARAZO: DAMOS LA BIENVENIDA AL ESTUDIO “POSITIVO”

En noviembre, el New England Journal of Medicine señaló un estudio de casos y controles de la Red Internacional sobre el Cáncer sobre la infertilidad y el embarazo (INCIP) que analizó 129 recién nacidos de mujeres que se diagnosticaron y trataron de su cáncer durante el embarazo y los comparó con una cohorte de los niños con madres que no tenían diagnóstico de cáncer o tratamiento durante el embarazo. La buena noticia: no se encontró ninguna diferencia en los resultados. No hubo diferencias en la edad gestacional, el tamaño para la edad gestacional, el desarrollo cognitivo, y la incidencia de enfermedad cardiaca o malformaciones cardíacas. Esta es una gran noticia para nuestras pacientes que, en medio de embarazo, son diagnosticadas con cáncer y necesitan tratamiento.

Por otro lado, conocemos los resultados del estudio POEMS (Estudio sobre la Prevención de la Menopausia Precoz), que sugiere que la supresión ovárica durante la quimioterapia puede facilitar la preservación de la fertilidad y el adecuado desarrollo fetal después del tratamiento. Sin embargo, este estudio fue realizado en pacientes con receptores de estrógenos negativos.

En las pacientes con receptores positivos se hace mucho más complicado. Hay que valorar el entorno hormonal asociado con el embarazo y el impacto que podría tener, así como la importancia de la interrupción de la terapia antiestrogénica para permitir el embarazo.

Sin embargo se ha comenzado un estudio para conocer los resultados de los embarazos y la seguridad de interrumpir la terapia antiestrogénica en las pacientes receptores positivas que se queden gestantes en este periodo (Estudio POSITIVO). Este ensayo reclutará a pacientes que desean concepción, premenopáusicas, con tumores estrogeno-positivos y con terapia antiestrogénica con una duración de 18-30 meses.

El estudio investigará los efectos de detener el tratamiento antiestrogénico para permitir la concepción y el parto. Después del parto y la lactancia, si es posible y deseado por la mujer, ella reanudará la terapia antiestrogénica para completar al menos una duración total de 5 años.

Aunque este estudio no es aleatorio tiene el objetivo de conseguir inscribir a 500 mujeres en todo el mundo. Se hará un seguimiento del resultado de esos intentos de concepción, la salud de las mujeres, la recurrencia de su cáncer de mama, nuevos tipos de cáncer, y la salud de los recién nacidos, y nos dará una enorme cantidad de información realmente importante para informar y asesorar a nuestras pacientes más jóvenes afectas de cáncer de mama.

Kathy D. Miller, MD
Medscape, enero 2016

Anuncios

Directrices de la ACOG sobre el Screening del Cáncer Cervical

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) ha publicado este mes de enero del 2016 sus recomendaciones actuales sobre el cribado y la prevención de cáncer cervical. Incluye el papel del cribado mediante tipaje del virus del papiloma humano (VPH), actualizaciones sobre la eficacia de la vacuna contra el VPH y las directrices revisadas sobre el cribado del cáncer en las mujeres VIH-positivas.

Las directrices actuales se presentaron antes de que la Food and Drug Administration (FDA) aprobara el test de VPH para el cribado primario del cáncer cervical. La ACOG señala que esta prueba ahora puede considerarse una alternativa a la selección actual basada en la citología (prueba de Papanicolaou) en mujeres de 25 años y más. Este screening debe cesar a la edad de 65 años en las mujeres con antecedentes de cribado negativo.

La ACOG aún recomienda la citología cada 3 años para las mujeres de 21 a 29 años. Para las mujeres de 30 a 65 años es preferible el cotest con citología y VPH cada 5 años. De acuerdo con la guía, el cribado con citología sola cada 3 años es aceptable.

Las mujeres con VIH menores de 30 años ya pueden someterse a pruebas de citología cada 3 años en vez de anualmente si han tenido tres citologías anuales normales consecutivas. La ACOG no recomienda cotest para las mujeres menores de 30 años.

En el caso de mujeres con VIH que tienen entre 30 años o más puede ser realizado el cribado con citología sola o mediante cotest.

La ACOG recomienda no comenzar las pruebas antes de la edad de 21 años a menos que sea VIH-positiva, independientemente de la edad de inicio de las relaciones sexuales. Sólo 0.1% de los casos de cáncer cervical se producen antes de los 20 años, y falta evidencia de que el cribado sea eficaz en este grupo de edad.

El boletín también incluye orientaciones sobre el uso de la nueva vacuna contra el VPH 9-valente, que cubre cinco cepas adicionales de virus de alto riesgo.

Dado el alto grado de protección con cualquier vacuna contra el VPH y el riesgo de infección viral en las mujeres vacunadas, las mujeres deben ser vacunadas con cualquier vacuna que se encuentre disponible (bivalente, tetravalente o 9-valente).

Obstet Gynecol. 2016; 127: 185-187.