RECOMENDACIONES ACTUALIZADAS DE LA ACOG ACTUALIZACIONES PARA VACUNA NONAVALENTE CONTRA EL VPH

Vaccine

Tara Haelle

June 29, 2015

El papel de los obstetras/ginecólogos y otros profesionales de la salud es proporcionar a las pacientes y a sus padres información sobre los beneficios y la seguridad de la vacuna para el virus del papiloma humano (VPH) y animar a las adolescentes a recibir la vacuna de VPH, según las recomendaciones actualizadas publicadas online el 26 de junio por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos.

“Las tasas de vacunación actuales son inaceptablemente bajas,”escribe el Comité de la ACOG sobre salud adolescente y el grupo de trabajo de expertos en inmunización. “Los estudios han demostrado que las recomendaciones de los médicos desempeñan un papel crucial en la aceptación de la vacunación de HPV por pacientes y padres”.

Estos comités actualizan las recomendaciones de marzo de 2014 para incluir la nueva vacuna nonavalente contra el VPH, también recomendada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) para las niñas y niños de 11 a 12 años. Aquellos que no han recibido la vacuna contra el VPH durante el rango de edad del calendario vacunal deben someterse a una puesta al día de vacunación hasta la edad de 26 años.

La US Food and Drug Administration ha dado licencia a la nueva formulación, Gardasil 9 (Merck), en diciembre de 2014. La nueva vacuna protege contra las cuatro cepas originales de la vacuna tetravalente, así como cinco cepas adicionales, todas las cuales son responsables de los cánceres de cuello uterino, vulvares, vaginales, pene y anales. Otra anterior vacuna bivalente protege contra las cepas 16 y 18, que son responsables de la mayoría de los cánceres de cuello uterino. La vacuna nonavalente aporta más de 99% de efectividad en la reducción de la enfermedad VPH de las cepas 6, 11, 16 y 18, y es eficaz en un 96.7% en la reducción de la enfermedad de las cepas 31, 33, 45, 52 y 58.

A pesar de las recomendaciones para la vacunación VPH en adolescentes, sólo alrededor del 50% de niñas entre las edades 13 y 17 años han recibido al menos una dosis, y un 33% han recibido las tres dosis. El CDC estima que una tasa de inmunización de por lo menos el 80% evitaría 53.000 casos adicionales de cáncer de cuello uterino durante la vida de las actualmente menores de 12 años.

Ni el Comité Asesor ni el de los CDC sobre prácticas de inmunización, ni la ACOG recomiendan rutinariamente recibir la vacuna nonavalente a cualquier persona si recibió las tres dosis de la vacuna anterior. Sin embargo, los sanitarios pueden indicar la vacuna nonavalente para completar en hombres y mujeres que recibieron una o dos dosis de las vacunas anteriores.

El perfil de seguridad de la vacuna nonavalente se asemeja al de la vacuna tetravalente, con la excepción de mayor enrojecimiento e hinchazón en el sitio de la inyección de la vacuna más reciente. Después de más de 60 millones de dosis de vacuna contra el VPH, “no hay datos que sugieran que haya efectos adversos graves o reacciones adversas ligadas a la vacunación,” escribe el Comité. “Obstetras–ginecólogos y otros sanitarios deben aconsejar a los pacientes esperar molestias después de la vacunación y que esas molestias no deben constituir motivo de preocupación”, aunque cualquier persona con antecedentes de reacción previa peligrosa para la vida, anterior a la vacunación VPH, o a sus componentes, incluyendo la levadura, no debe recibir la vacuna.

La Comisión no recomienda pruebas de embarazo ni de VPH rutinarias antes de recibir la vacuna, y aquellos en el rango de edad vacunal que ya tengan una prueba de ADN VPH positiva deben recibir la vacuna. A pesar de tranquilizar sobre los datos de seguridad para la vacunación de VPH durante el embarazo, la ACOG recomienda que las mujeres no reciban la vacuna durante el embarazo. Las mujeres lactantes pueden recibirla.

La opinión de la Comisión no depende de financiación externa.

“Dictamen del Comité: vacunación contra virus del papiloma humano”.ACOG. Publicado on line el 26 de junio de 2015.

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REDUCCIÓN DE LAS LESIONES CERVICALES DE ALTO GRADO DESDE EL INICIO DE LA VACUNACIÓN VPH

Kathryn Doyle

24 de Junio, 2015

Los cambios anormales en el cuello uterino que pueden conducir a cáncer son menos frecuentes en las mujeres jóvenes desde la introducción de las vacunas del virus del papiloma humano (VPH), según aporta un nuevo estudio. “Las disminución de las lesiones de alto grado es muy probablemente debida a una combinación de disminución de la proyección y la recepción de vacuna contra el HPV en esta población de mujeres jóvenes,” según palabras del principal investigador de este estudio Susan Hariri, de los Centros para Control y Prevención de Atlanta, Georgia.

“Hay evidencia creciente del impacto poblacional de las vacunas VPH, y además otros estudios de seguimiento han encontrado disminución en la prevalencia de VPH y verrugas genitales después de la introducción de la vacuna” pero los cambios en las recomendaciones de cribado probablemente también condujeron a la menor detección de lesiones, comentó Hariri a Reuters Health por correo electrónico.

Las lesiones cervicales de alto grado no causan síntomas, pero puede progresar a cáncer invasivo si no se tratan durante muchos años. Más de la mitad de estas lesiones son causada por cepas de HPV que pueden prevenirse con las dos vacunas disponibles contra el HPV desde 2006: Gardasil y Cervarix.

Todos los niños y niñas de 11 o 12 años de edad niños y niñas deben recibir la vacuna contra el VPH, según los Centros para el Control de la enfermedad y Prevención.

Para este nuevo estudio, los investigadores utilizaron datos de cuatro Estados de Estados Unidos recogidos entre 2008 y 2012, pretendiendo rastrear los efectos de la vacunación de HPV. Durante este tiempo, fueron diagnosticados 9.119 casos de lesiones de alto grado de cáncer cervical entre mujeres de 18 a 39 años de edad. En California, entre los 18 a 20 años, el número de lesiones disminuyó drásticamente durante el período de cuatro años, de 94 de cada 100.000 mujeres en 2008 a cinco por 100.000 mujeres en el 2012. En Connecticut, la tasa por 100.000 mujeres de 18 a 20 años cayó de 450 a 57. También disminuyó la tasa para mujeres de edad entre 21 y 29 en Connecticut y Nueva York, pero menos drásticamente. No disminuyeron para las edades de 30 a 39.

Debido a cambio de recomendaciones, el cribado del cáncer cervical también declinó durante este período, particularmente entre las mujeres más jóvenes, de 18 a 20 años, ya que las guías ahora recomiendan que el cribado del cáncer cervical comience a los 21 años de edad.

“La justificación para el cambio de recomendaciones para iniciar el cribado a los 21 años se basa en pruebas sólidas de que algunas anormalidades cervicales asociadas a HPV pueden resolverse sin la intervención médica, sobre todo en mujeres jóvenes menores de 21 años,” según refiere Hariri. “También, el cáncer cervical es raro en mujeres jóvenes de menos de 21 años de edad y en general se tardan años para que las lesiones de alto grado lleguen a ser suficientemente graves como para considerarse cáncer.” No cribar a las mujeres jóvenes ayuda a evitar tratamientos innecesarios en aquellas cuyas lesiones precancerosas probablemente habría sanado por su propia cuenta, dijo. “Además la disminución de las lesiones también se debe a la vacunación VPH”.

En palabras del Dr. Allan Covens de la Universidad de Toronto “No creo poder encontrar muchos profesionales médicos que crean que la vacunación es algo malo. La dificultad está en cómo se mide el éxito, y particularmente en Canadá y los Estados Unidos donde no disponemos de ningún registro de vacunas”.

Los datos australianos, mejores que los datos de América del norte, indican que la vacuna reduce las lesiones “Es demasiado pronto para saber qué está causando la disminución en lesiones cervicales de alto grado y si la tendencia continuará”, dijo Hariri. “Continuaremos controlando y analizando los datos de los próximos años para interpretar los resultados con mayor precisión”.

Cáncer, 2015

RESUMEN DE LAS MEJORES PRÁCTICAS CONSEJOS PARA DETECCIÓN DE CÁNCER DE CUELLO UTERINO

  • No examinar a las mujeres con riesgo medio menores de 21 años.
  • Iniciar el cribado de mujeres con riesgo medio a los 21 años con la citología (sin la prueba del VPH), una vez cada 3 años.
  • No examinar a las mujeres con riesgo medio con la citología más de una vez cada 3 años.

Usar la combinación de citología y pruebas del VPH una vez cada 5 años en mujeres con riesgo medio de 30 años de edad y mayores que prefieren el cribado con menos frecuencia.

  • Usar la combinación de citología y pruebas del VPH una vez cada 5 años en mujeres con riesgo medio de 30 años de edad y mayores que prefieren el cribado con menos frecuencia.
  • No realizar la prueba del VPH en mujeres menores de 30 años con riesgo medio.
  • Finalizar el cribado de mujeres mayores de 65 años con riesgo medio si han tenido resultados negativos en tres citologías consecutivas o en dos citologías y además pruebas VPH negativas consecutivas en los 10 años anteriores, con la prueba más reciente realizada en los 5 años anteriores.

No examinar a las mujeres con riesgo medio de cualquier edad para el cáncer cervical si han tenido una histerectomía con extirpación del cuello uterino.

Neil Osterweil

American College of Physicians (ACP) Medicina Interna 2015. Presentado 30 de abril 2015.

ACTUALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PREVENTIVOS DE LOS EEUU. SUS RECOMENDACIONES PARA LA DETECCIÓN DE CÁNCER DE MAMA

El proyecto de directrices actualizadas para la detección del cáncer de mama emitidos por los Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF) se mantienen sin cambios desde la revisión de 2009.

La actualización reitera que la mamografía es más beneficiosa para las mujeres de 50 a 74 años de edad y que para las mujeres de 40 a 49 años se deben tomar decisiones individuales sobre la detección, en colaboración con sus médicos.

“Lo que estas recomendaciones están reafirmando es que la mamografía es una herramienta importante en la prevención de muertes por cáncer de mama”, dice Kirsten Bibbins-Domingo, PhD, MD, vice-copresidente de la USPSTF. Las mujeres de 50 y 74 años “son las que tienen más probabilidades de beneficiarse de ella, por lo que se recomienda el cribado bienal en este grupo de edad.”

Para las mujeres de 40 a 49 años, la decisión debe incluir un enfoque más individualizado que evalue los beneficios potenciales y los daños potenciales.

“Creemos que las mujeres deben ser conscientes de los beneficios y los daños potenciales y ser guiada para tomar una decisión en base a sus propios valores y preferencias,” Dr Bibbins-Domingo toldMedscape Medical News.

En las mujeres de 40 a 49 años la mamografía puede reducir el riesgo de morir por cáncer de mama, pero el número de muertes evitadas es mucho menor que en las mujeres de edad, y el número de pruebas de falsos positivos y las biopsias innecesarias es mayor.

En la actualización, el UPSTF reafirma su posición de que, para las mujeres mayores de 75 años, la evidencia es insuficiente para evaluar los riesgos y beneficios de la mamografía de cribado.

El proyecto de directrices actualizadas y documentos de apoyo están disponibles para comentarios del público hasta el 18 de mayo, sobre el sitio web USPSTF

Publicado el día 20 abril 2015

¿Cómo prevenir el cáncer de ovario?

La mejor manera de actuar sobre un cáncer potencialmente mortal es prevenirlo. Para ello se debe comprender la etiología y la patogenia, es decir, la causa por la que se produce y el mecanismo por el que se desarrolla.

Doctor, ¿qué sabe acerca del cáncer del ovario?

  • ¿Frecuencia? Unos 22.000 casos por año en los Estados Unidos.
  • ¿Incidencia? 12/100.000 mujeres / año.
  • ¿Patología? Hay muchos tipos y subtipos según la histología o la genética.
  • ¿Etiología? No se sabe, con excepción de algunos tipos de cáncer que son de mutaciones genéticas o familiares.
  • ¿Pronóstico? Depende sobre todo del tipo.
  • ¿Cómo se hace el diagnóstico? Mediante la biopsia del tumor, a menudo tarde.
  • ¿Se puede hacer cribado? Desafortunadamente, no.
  • ¿Cómo tratarlo? Mediante extirpación quirúrgica, si es posible, o con quimioterapia.
  • ¿Resultados? Pobre para los casos avanzados, que son la mayoría. Más de 14.000 mujeres estadounidenses con cáncer de ovario mueren anualmente, un 65% de estas pacientes. Mal.
  • ¿Progresamos? Realmente no. Las tasas de mortalidad no han cambiado mucho en unos 50 años.

Patogenia y prevención.

Son muy importantes y la razón de la columna de hoy. Históricamente, la patogenia de la mayoría de los cánceres ováricos nunca ha sido bien entendida. Incluso las células de origen han tenido poco sentido para mí como patólogo. Luego, en 2004, un artículo de los profesores Shih y Kurman, de la Universidad Johns Hopkins, dividió los cánceres ováricos en tipos I y II. El tipo I incluye varias variedades histológicas, a menudo se asocia con alteraciones BRAF y KRAS y es el menos maligno. El tipo II se asocia con alteraciones de p53 e incluye los carcinomas serosos malignos más comunes. Los trabajos publicados posteriormente han demostrado que el epitelio de revestimiento de las trompas de Falopio adyacentes, especialmente sus fimbrias, puede dar lugar a la transformación maligna con formación, siembra, invaginaciones y quiste dentro del ovario adyacente, provocando así el cáncer de ovario.

Realizando salpingectomias bilaterales (quitando ambas trompas) antes de que ocurra este proceso podría prevenirse el cáncer seroso de ovario. A fin de que este enfoque clínico sea validado por los métodos científicos habituales, necesitamos ensayos clínicos prospectivos, aleatorizados, con números lo suficientemente grandes como para dar lugar a potencia estadística. Los ensayos de prevención de una enfermedad con baja incidencia a menudo requieren de un gran número de participantes durante un largo período de tiempo; publicación, validación mediante ensayos, aprobación del Comité, pautas publicadas y adopción como estándar de la práctica clínica. En otras palabras, eso significa décadas.

“N de 1” multiplicado por 700, 000.

Si yo fuera una de esas 700.000 mujeres estadounidenses que se someten a la ligadura de trompas cada año para evitar el embarazo, con mucho gusto me ofrecería para mi estudio con una n de 1 (número de pacientes estudiados sólo 1). Quitar mis trompas de Falopio pero dejar los ovarios aparentemente normales. Los riesgos son muy bajos; los costos podrían ser moderados y potencialmente enormes los beneficios.

La salpingo-ooforectomía profiláctica, a menudo durante la histerectomía, se ha practicado durante décadas. Muchos estudios han demostrado que, a pesar de la prevención de cáncer de ovario de este modo, la mortalidad general está significativamente incrementada con la ooforectomía, principalmente mediante el aumento de las enfermedades cardiovasculares. Los ovarios tienen muchas funciones, especialmente produciendo óvulos y hormonas beneficiosas. Según mis conocimientos, las trompas de Falopio tienen solamente una finalidad: capturar óvulos del ovario para su viaje a la cavidad endometrial donde puede ocurrir la implantación de un óvulo fertilizado. Por lo tanto, dejo mis ovarios normales pero digo adiós a mis trompas de Falopio. Esa es mi opinión.

Dr. George Lundberg.

Medscape. Publicado el 9 de abril de 2015

Angelina Jolie se ha extirpado sus ovarios contra el cáncer

Dos años después de anunciar su doble mastectomía profiláctica, la superestrella del mundo Angelina Jolie ha anunciado que se ha sometido a salpingo-ooforectomía profiláctica, es decir, que se ha extirpado sus ovarios y las trompas de Falopio como medida preventiva contra el cáncer. Jolie es portadora de la mutación BRCA1, que se asocia con un riesgo estimado de 87% mayor de cáncer de mama y un 59% de riesgo para el cáncer ovárico. Ella ha perdido muchos parientes femeninos por cáncer (madre, abuela, tía). Como anteriormente, Jolie hizo su anuncio a través de un artículo de opinión en el New York Times, manifestando su deseo de que las mujeres en riesgo conozcan las opciones disponibles. Tras sus anteriores declaraciones en el New York Times revelando por primera vez es era portadora de la mutación BRCA1 se produjo un importante incremento de esta prueba. Este hecho ilustra “el profundo impacto que figuras conocidas como Jolie pueden conseguir en la conciencia pública sobre temas de salud,” comentó Jacques Raphael, MD, clinical fellow del Odette Sunnybrook Cancer Center de Toronto. A este hecho se le ha denominado el “efecto de Angelina Jolie”. Tras su última cirugía, Angelina Jolie comentó en el New York Times que llevaba tiempo planeando esta cirugía preventiva para eliminar sus ovarios y trompas de Falopio. “”Es una cirugía menos compleja que la mastectomía, pero sus efectos son más graves, escribe, ya que provoca una menopausia forzada. Me estuve preparando físicamente y emocionalmente, discutiendo las diferentes opciones con los médicos, investigando posibilidades de medicina alternativa y valorando el uso de hormonas de sustitución mediante estrógeno o progesterona”.
Pero tras los seguimientos regulares normales de CA-125 (un marcador de proteína asociado con el cáncer de ovario) evidenció elevación de una serie de marcadores inflamatorios, lo que “podría ser un signo de cáncer”. Ni la exploración ni la ecografía encontraron lesión. El PET-TAC tampoco evidenció tumor. “Para mi alivio, afirma Jolie, aún tenía la opción de quitarme los ovarios y las trompas de Falopio y optaron por hacerlo”. Jolie resalta que la cirugía profiláctica no es la única opción, y algunas mujeres deciden tomar anticonceptivos orales o medicamentos alternativos combinados con frecuentes controles. “No hice esto únicamente porque llevo la mutación del gen BRCA1, sino porque también deseo que otras mujeres puedan conocer esta situación. Un BRCA positivo no significa siempre cirugía” afirma.”En mi caso, tanto los médicos orientales como los occidentales consultados acordaron que la cirugía para quitar mis trompas y los ovarios era la mejor opción, porque además del gen BRCA, tres mujeres de mi familia han muerto de cáncer”. “Mis médicos me recomendaron la cirugía preventiva una década antes de la aparición más temprana del cáncer en mis parientes femeninos. El cáncer de ovario de mi madre fue diagnosticado cuando tenía 49 y tengo 39″. La reducción del riesgo de cáncer en pacientes con mutaciones BRCA1/2 fue confirmada en el año 2009 por un metanálisis de 10 estudios (J Natl Cancer Inst. 2009; 101:80-87). Este metanálisis encontró que la salpingo-ooforectomía profiláctica reduce el riesgo de cáncer de mama en 50% y el riesgo de cáncer de ovario y de trompa de Falopio en un 80% en las mujeres que tienen mutaciones en el gen BRCA1 o BRCA2. En palabras de Timothy R. Rebbeck, PhD, profesor de Epidemiología de la Universidad of Pennsylvania, este estudio cuantifica la reducción del riesgo de cáncer y es el estudio más autorizado hasta la fecha. En el mismo sentido, Maurie Markman, MD, profesor clínico de Drexel University College of Medicine y vicepresidente senior de asuntos clínicos en los centros de tratamiento del cáncer de Estados Unidos en Filadelfia, dijo: “basado en lo que se ha divulgado, incluyendo no sólo las anormalidades genéticas, sino también la historia familiar de cáncer, la decisión de Ms Jolie era apropiada como estrategia eficaz documentada para disminuir el riesgo para el desarrollo de cáncer de mama y ovario. La extirpación de los ovarios no es 100% efectiva como una estrategia de prevención de cáncer, sin embargo disminuye el riesgo de por vida por al menos un 80%.

Fuente: Medscape 27 de marzo de 2015

CRIBADO PRIMARIO SÓLO CON TEST DE VPH DE ALTO RIESGO PARA DIAGNOSTICO PRECOZ DE CÁNCER DE CUELLO

El cribado primario para el virus del papiloma humano (VPH) mediante una prueba de ADN puede ser considerada como una alternativa a las estrategias de detección de cáncer de cuello uterino basado en la citología según la nueva guía provisional de múltiples sociedades publicada online el 7 de enero del 2015 en Gynecological Oncology.
“La detección del VPH es muy sensible, pero la especificidad depende de las estrategias de evaluación y las frecuencias de detección,” refieren Warner K et al de la Universidad de Alabama en Birmingham.
Esta guía provisional, dirigida a los médicos implicados en este tema, considera el cribado primario con VPH para la detección del cáncer de cuello uterino y se describen las ventajas y desventajas potenciales del uso de este método.
En 2011, la Sociedad Americana del Cáncer, la Sociedad Americana de Colposcopia y Patología Cervical y la Sociedad Americana de Patología Clínica actualizaron sus pautas de detección sobre el diagnóstico precoz del cáncer cervical y sus precursores. En ese momento, estos grupos recomendaron la citología sola y en combinación con la prueba de VPH de alto riesgo (cotesting) como estrategias de cribado primario, pero no el uso de la prueba de VPH de alto riesgo solo.
Un estudio prospectivo en E.E.UU. y otras pruebas adicionales apoyan en la actualidad la prueba del VPH primaria sola como técnica de cribado. A partir de estos resultados la FDA organizó un panel de orientación para valorar la indicación adicional de detección de cáncer cervical primaria para la prueba de VPH actualmente comercializada. Este panel incluyó a 13 expertos de la Sociedad de Oncología Ginecológica de la Sociedad Americana de Colposcopia y Patología Cervical, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, la Sociedad Americana del Cáncer, la Sociedad Americana de Citopatología, Colegio Americano de Patólogos y la Sociedad Americana de Patología Clínica.
Sobre la base de la revisión de la literatura, incluyendo los datos del estudio de registro de la FDA y la opinión de expertos, el panel llegó a las siguientes conclusiones:
• En comparación con la citología de cribado, la detección primaria del VPH ofrece una mayor tranquilidad de bajo riesgo de cáncer.
• El cribado primario de VPH puede ser considerado como una alternativa a la citología sola, al cotesting y a otros enfoques de detección de cáncer de cuello uterino.
• Para las mujeres positivas para los 12 genotipos de VPH de alto riesgo distintos de VPH 16/18, el uso del genotipado de VPH 16/18 y la citología reflex equilibra razonablemente la detección de la enfermedad con el número de pruebas de detección y colposcopias necesarias.
• Aunque el cribado primario de VPH entre los 25 años y 29 años puede aumentar el grado de detección de neoplasia intraepitelial cervical, se necesita más investigación para determinar el efecto del aumento del número de colposcopias, la integración con el cribado antes de los 25 años, y el efecto real sobre la prevención del cáncer.
En conclusión, “aunque sigue habiendo numerosas cuestiones prácticas y de investigación, el cribado primario del VPH tiene el potencial de reducir aún más la morbilidad y la mortalidad del cáncer cervical en los EE.UU.”.

Gynecol Oncol. Publicado online el 7 de enero de 2015.

Riesgo de aparición de un segundo cáncer tras haber padecido un cáncer de mama

Recientemente se ha publicado en “Gynecological Oncology” una revisión sistemática sobre el riesgo de aparición de un segundo cáncer que presentan las mujeres que han padecido un cáncer de mama. Se trata de un estudio realizado por investigadores de Granada que han revisado 665 artículos, seleccionando 15 que cumplían los rigurosos criterios de selección.
Está bien establecido que existe un mayor riesgo de tener un segundo cáncer tras un tumor primario de mama, especialmente en mujeres con historia familiar de cáncer mamario y con receptores hormonales negativos.
De acuerdo a esta revisión existe un incremento de riesgo del 17 % de desarrollar otro cáncer en mujeres con cáncer primario de mama con respecto a la población sin cáncer de mama previo. Esta cifra resulta superior si el diagnóstico se ha realizado antes de los 50 años, especialmente si no han recibido tratamiento.
El cáncer más frecuentemente diagnosticado es el de ovario. Esta asociación podría estar relacionada con la presencia de genes BRCA o la asociación de trastornos reproductivos y factores ambientales. Por el contrario, el cáncer de endometrio resultó más frecuente en mujeres postmenopáusicas, especialmente si presentaban obesidad.
De estos resultados se deduce la importancia del seguimiento periódico a las mujeres con cáncer de mama, especialmente dirigido al diagnóstico precoz del cáncer de ovario en las mujeres premenopáusicas y de endometrio en las que han sido diagnosticadas tras la menopausia.

Molina-Montes E, Requena, M, Sánchez-Cantalejo e; et al. Risk of second cancers ater a first primary breast cancer: a systematic review and meta-analysis. Gynecol Oncol 2014;136:158-171

¡Hola a todos!

Este blog nace con la intención de convertirse en un foro de comunicación, intercambio de experiencias y respuesta a dudas e inquietudes referentes al mundo de la ginecología oncológica y de la patología mamaria.
Se trata de que profesionales, pacientes, familiares y personas interesadas en estos temas podamos intercambiar información, resolver dudas o conocer tratamientos e indicaciones con evidencia probada. Siempre desde el más riguroso conocimiento científico.
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Saludos

Gabriel Fiol Ruiz
Ginecología Oncológica y Patología Mamaria